Cómo vestirse por capas para el frío: el sistema de 3 capas
A la hora de preparar una expedición de invierno, saber cómo vestirse por capas para el frío marca la diferencia. Las condiciones pueden cambiar rápidamente, sobre todo en la montaña, y especialmente cuando comienzan a bajar las temperaturas. Para practicar deportes al aire libre es necesario entender qué es el sistema de capas y saber combinar eficazmente las capas base, capas intermedias y capas exteriores para que te protejan en cualquier climatología. Tanto si esquías en nieve polvo, pedaleas por senderos o encadenas en condiciones gélidas, en esta guía sobre cómo vestirse para el clima frío descubrirás todo lo que necesitas saber para protegerte de los elementos.
Cómo abrigarse para el frío extremo
El invierno aporta una nueva dimensión a la hora de escalar, hacer trail running o practicar mountain bike. El aire frío, las mañanas gélidas y las bajadas al atardecer suben aún más el nivel. ¿Cómo podemos disfrutar también de los meses de invierno? Con el sistema de tres capas, que permite conservar el calor corporal y protege de la humedad. Y así, tanto si estás coronando picos o bajando por senderos embarrados, puedes concentrarte en disfrutar sin preocuparte de los elementos.
El agua expulsa el calor de tu cuerpo 25 veces más rápido que el aire. Por eso, mantener la piel seca es crucial. Si el sudor no tiene adónde ir, acaba empapando la ropa y baja la temperatura corporal conforme disminuye el nivel de actividad. Esto puede ser muy problemático durante una larga travesía o una expedición de varios días en condiciones duras. Pero un método de capas efectivo es la mejor manera de resolver este problema. Si tienes el equipamiento correcto combinado en capas eficientes, dejarás de pasar frío y humedad para sentir calor y ganas de estar aún más tiempo al aire libre haciendo lo que te gusta.
Al usar tres capas de ropa para el frío, el sudor se aleja de tu piel, evaporándose y pasando a la prenda exterior. Las capas efectivas también reducen la conducción de calor y lo retienen, algo fundamental para un buen aislamiento térmico. Además, también te aíslan de la lluvia y la humedad ambiental. Aprender cómo vestirse en capas para el frío y adaptar el sistema dependiendo de la actividad y las condiciones es fácil e intuitivo.
¿Qué es el sistema de capas?
El sistema de tres capas para vestirse cuando hace frío consiste en una capa base, una capa intermedia y una capa exterior. La capa base, también llamada «primera capa», expulsa el sudor y mantiene el cuerpo seco, mientras que la capa intermedia mantiene el calor corporal y la capa exterior te aísla de las inclemencias del tiempo. Juntas, estas tres capas te ayudan a regular la temperatura corporal y te aportan confort.
Vestirse con ropa por capas para el frío optimiza el rendimiento y presenta numerosas ventajas, tanto en descensos a toda velocidad como en subidas por la montaña:
- Evacuación de la humedad: Las capas base evitan que pases demasiado frío al expulsar la humedad de la piel para mantenerla seca.
- Regulación de la temperatura: Las capas te ayudan a mantener el calor incluso en temperaturas bajo cero y te refrescan cuando te esfuerzas al máximo.
- Confort: Los materiales ligeros y transpirables aumentan la sensación de confort para que puedas pedalear, esquiar o correr mucho más tiempo.
- Flexibilidad: Con un sistema de tres capas para el frío puedes quitarte y ponerte prendas rápidamente si el tiempo cambia o empiezas a tener demasiado calor.
La capa base: transpirable
Capa base sintética
Ventajas:
- Es ligera
- Se seca rápido
- Absorbe la humedad
Inconvenientes:
- No es antibacteriana
- No tiene la calidez natural de la lana merino
Recomendada para: Actividades intensas o cuando conviene llevar menos peso.
Capa base de lana merino
Ventajas:
- Es antibacteriana
- Regula la temperatura, incluso cuando está húmeda
- Es suave al tacto
Inconvenientes:
- No es tan duradera como los materiales sintéticos
- No es tan elástica como los materiales sintéticos
Recomendada para: Actividades con paradas frecuentes, excursiones de varios días o para tener más calidez cuando hace frío.
Las capas base híbridas para el frío combinan las cualidades de cada material, lo que las hace ideales para escaladas intensas, carreras y otras actividades. Pueden combinar la resistencia natural a los olores de la lana merino, su confort y calidez con la durabilidad y el secado rápido de los tejidos sintéticos.
¿Qué ponerse debajo de la capa base?
Puede que hayas oído que las capas base son una «segunda piel» o «ropa interior térmica». No obstante, debajo de la capa base recomendamos llevar ropa interior, como calzoncillos o sujetadores deportivos, ya que ofrecen una sujeción y confort adicionales. Además, algunos tipos de ropa interior también expulsan la humedad.
¿Puedo llevar solo la capa base?
¡Claro que sí! Algunos corredores y escaladores empiezan sus rutas solo con la capa base, o primera capa, sin ninguna otra prenda encima, lo que les evita pasar demasiado calor y sudar, especialmente cuando van cuesta arriba, donde entran rápidamente en calor.
Dicho esto, siempre recomendamos llevar y ponerse capas adicionales si sales con temperaturas extremas, condiciones meteorológicas inestables o vas a entornos expuestos a las inclemencias del tiempo. Las necesitarás cuando te detengas para descansar, y siempre puedes quitártelas con facilidad y dejarte solo la primera capa de arriba si así lo necesitas.
Hemos avanzado mucho desde que presentamos nuestras primeras capas base de polipropileno en 1980. Hoy día puedes contar con dos modelos diferentes del poliéster reciclado Capilene®️, que expulsa la humedad:
Capilene®️ Midweight es nuestra opción más ligera. Es versátil y de secado rápido.
Recomendada para: Actividades al aire libre (como trail running) en temperaturas suaves.Capilene®️ Thermal Weight proporciona más calidez gracias a su tejido más grueso y de estructura cuadriculada. Cuenta también con una excelente transpirabilidad y control de olores.
Recomendada para: Actividades al aire libre en temperaturas frescas.
Recuerda que emplearás a menudo la capa base junto con una capa intermedia, por lo que es importante tener en cuenta la calidez de la capa intermedia para determinar qué tipo de capa base necesitarás.
La capa intermedia: aislante
Los materiales de las capas intermedias son variados: desde el polar técnico al aislamiento de plumón, pasando por el aislamiento sintético y el aislamiento activo. Cada material es altamente transpirable y absorbe una cantidad mínima del vapor que expulsa la capa base, que es justo lo que necesitas para mantener el calor.
Capa intermedia de forro polar
Ventajas:
- Es muy transpirable
- Ofrece calidez natural
- Es cómoda
Inconvenientes:
- No se puede comprimir mucho
- No es ideal cuando hay viento o humedad
Recomendada para: Actividades exigentes en días fríos.
Capa intermedia de plumón
Ventajas:
- Tiene una excelente relación calidez-peso
- Se puede comprimir mucho
- Es ligera
Inconvenientes:
- No aísla si está húmeda
- No se seca rápido
Recomendada para: Tiempo frío y seco, y cuando el peso y el espacio importan.
Capa intermedia de aislamiento sintético
Ventajas:
- Mantiene el calor incluso cuando está húmeda
- Se seca rápido
- Es más transpirable que el plumón
Inconvenientes:
- No es tan cálida como el plumón
- No se comprime tanto como el plumón
Recomendada para: Mantener el calor cuando el tiempo es húmedo.
Capa intermedia de aislamiento activo
Ventajas:
- Tiene una alta transpirabilidad
- Tiene mayor elasticidad
- Regula la temperatura
Inconvenientes:
- No es tan cálida como el plumón
- No se comprime tanto como el plumón
Recomendada para: Actividades intensas en días fríos.
Para afrontar el tiempo variable, los polares técnicos Regulator®️ no pueden faltar en tu kit para el frío. Estas prendas de alto rendimiento cuentan con un tejido versátil y altamente transpirable que mantiene el calor en los ascensos más duros o a la hora de coronar cumbres en invierno, por ejemplo. Nuestros productos Nano-Air®️están a la vanguardia del aislamiento activo con su transpirabilidad excepcional y su capacidad de regular la temperatura.
A la hora de elegir la capa intermedia que necesitas, considera dónde y cómo la vas a utilizar. El tipo de deporte y la actividad que vayas a hacer y el clima de tu lugar de residencia son importantes para seleccionar una capa intermedia. Por último, puedes considerar la forma de la prenda: tenemos chaquetas, chalecos, prendas con media cremallera y mucho más para ayudarte a dar con el sistema exacto que necesites.
La capa exterior: impermeable
Chaquetas softshell
- Son muy cómodas
- Son parcialmente elásticas
- Son ligeramente transpirables
- Son resistentes al agua gracias al acabado hidrófugo (DWR) del tejido exterior
Chaquetas cortavientos
- Son resistentes al viento
- Repelen la humedad y la lluvia ligera gracias al acabado hidrófugo (DWR)
- Ocupan muy poco espacio
Chaquetas impermeables
- Ofrecen una gran protección contra la lluvia, el viento, el granizo y la nieve
- Son muy transpirables
Las distintas chaquetas protegen frente al viento y el agua en diferente medida. La mayoría tiene un acabado hidrófugo que forma gotas en la superficie para dispersar la humedad e impedir que se empape. Esto es de vital importancia ya que, si el agua penetra en las capas interiores, tu temperatura corporal puede llegar a bajar hasta un nivel peligroso. Como parte de nuestro compromiso para minimizar nuestra huella ambiental, el 99 % de los tejidos de Patagonia con acabados repelentes al agua se fabrican sin PFAS añadidos de forma intencionada.
Para dar con la chaqueta más adecuada para ti, piensa en la importancia de que la capa exterior sea impermeable. Si estás en una zona donde es habitual que llueva o vas a esquiar durante una gran nevada, una chaqueta impermeable es imprescindible. Por contra, si lo que valoras es la comodidad y la movilidad y no piensas que vaya a llover, una chaqueta softshell puede ser más que suficiente. Por último, si lo importante para ti es que ocupe el menor espacio posible en la mochila (y mojarte no te preocupa), una chaqueta cortavientos puede ser la elección más adecuada.
Ropa de invierno para mountain bike
La escarcha que recubre los senderos de montaña y el aire gélido que penetra en los pulmones son dos de los motivos por los que algunos prefieren el invierno para salir a pedalear por la montaña. Sin embargo, es necesario prepararse bien para condiciones extremas. Por suerte, la ropa de mountain bike para invierno te ayuda a adaptarte fácilmente a los cambios de tiempo y de temperatura durante las salidas.
- Que sean agradables al tacto y ofrezcan confort duradero para las largas sesiones (con o sin amortiguación)
- Con costuras planas para evitar rozaduras o irritación
- Una capa intermedia versátil y de grosor medio para soportar el frío
- Un diseño resistente a la abrasión para afrontar las salidas técnicas
- Que tenga la espalda más larga para una mayor protección al pedalear
- Cremalleras de ventilación en las sisas
- Que sea cortavientos para las salidas más frías
Ropa de invierno para trail running
No hay nada mejor que el trail running en la montaña a finales de otoño. Sin embargo, para disfrutar sin riesgos es necesario prepararse bien para temperaturas de entre -4 y 4 °C. Es posible que incluso llueva o nieve y, a medida que ganas altitud, tienes que prepararte para el viento frío. Pero, gracias a nuestro método de capas, podrás concentrarte en superar tu propio récord sin preocuparte de los elementos.
- Una camiseta de manga larga ligera y ajustada de lana merino o sintética
- Mallas de trail running de invierno
- Mallas de compresión debajo de los pantalones cortos (opcional)
- Un suéter con media cremallera
- Un chaleco ligero
- Cualquiera de las dos opciones te aísla del frío sin restringir el movimiento
- Una chaqueta softshell
- Una chaqueta cortavientos
- Una chaqueta impermeable
Otros elementos importantes de la equipación de trail running para el frío son: unos calcetines que expulsen la humedad (como los que contienen lana merino), unas manoplas o unos guantes ligeros para correr y un gorro o una cinta para calentar las orejas. No olvides una braga para el cuello, que puedes subirte para protegerte la cara cuando haga mucho viento.
Qué ropa llevar para escalar en invierno
El otoño ofrece temperaturas y condiciones ideales para escalar, pero, si quieres aprovechar esa fricción óptima, conviene prepararse para las rachas de viento e incluso los chaparrones ocasionales. Además, si las paredes están a la sombra, puedes llegar a pasar bastante frío en los momentos de descanso o al asegurar. Afortunadamente, nuestra ropa para escalar en invierno te permite entrar en calor para disfrutar de tus jornadas en las alturas.
- Una camiseta sin mangas o de manga larga, como prefieras
- Mallas debajo de unos pantalones hardshell (opcional)
Busca primeras capas con buena elasticidad que faciliten el movimiento en la roca y proporcionen un ajuste cómodo.
- Un forro polar que te aporte calidez sin restringir movimiento
- Una chaqueta de aislamiento sintético o de plumón para cuando el frío sea extremo
- Una prenda con capucha para mayor calidez
- Un par de pantalones softshell para escalada bajo pantalones de escalada de invierno (opcional)
- Un chaleco térmico para mantener el calor corporal al asegurar (opcional)
Durante las largas sesiones de aseguramiento, algunos escaladores llevan pantalones térmicos y una chaqueta cálida, ligera y comprimible para llevar encima de la capa exterior. Unos calcetines cálidos, guantes térmicos de escalada, un gorro o cinta para la cabeza y una braga de cuello también te ayudarán a conservar el calor.
Cómo vestirse para esquiar, snowboard y otros deportes de nieve
En la montaña, puedes pasar de un cielo completamente despejado a una ventisca en un instante. Si quieres saber cómo vestirte para esquiar y hacer snowboard, sigue el mismo sistema de tres capas que hemos explicado y conservarás el calor sin mojarte para moverte cómodamente todo el día.
Qué ropa usar para hacer senderismo en invierno
El senderismo, también conocido como trekking, no es solo para el verano, así que también conviene prepararse para condiciones frías y adversas cuando el tiempo empieza a cambiar. Por eso es vital saber qué ropa de trekking usar en invierno y qué llevar en la mochila. Normalmente, lo mejor es no empezar la caminata llevando puestas todas las capas de ropa para senderismo y ponerse y quitarse prendas sobre la marcha para evitar pasar un calor excesivo. Es fundamental evitar que el sudor se acumule porque, cuando se enfría, te puede dejar tiritando e incluso provocar hipotermia en el peor de los casos. Por eso te recomendamos que no te pongas las capas térmicas hasta que te dé frío o estés a suficiente altura.
- Materiales sintéticos
- Tejidos naturales ligeros o de grosor medio, como la lana merino
- Una combinación de materiales naturales y sintéticos
- Un forro polar
- Una capa intermedia térmica
- Un chaleco térmico
En cualquier caso, evita el algodón al hacer senderismo en invierno. Aunque sea cómodo, este material absorbe la humedad del cuerpo sin expulsarla, por lo que tarda mucho tiempo en secarse y aumenta la probabilidad de que te enfríes.
Si la capa exterior y la intermedia se pueden plegar para ocupar poco espacio en la mochila, mejor. Y no restes importancia a esta última, ya que el contacto con la espalda aumenta la sudoración. Las capas con paneles de malla a la espalda permiten una mejor ventilación.
Y si te quieres proteger aún más del frío durante las excursiones de invierno, lleva pantalones de senderismo para el frío y cubre las partes del cuerpo que quedan expuestas, como la cabeza y las manos. Ponte un gorro o una gorra, una braga de cuello y guantes para correr.
Sigue disfrutando del aire libre, incluso en invierno
Cuando baja la temperatura, no hay por qué parar. Con las capas adecuadas y un equipamiento de calidad, puedes seguir disfrutando del aire libre hasta en los días más fríos de invierno.
El tiempo en la montaña es variable y por eso la ropa de montaña tiene que ser versátil. Nosotros nos comprometemos a investigar, desarrollar y mejorar materiales duraderos y responsables que se combinen en capas de forma eficaz y funcionen en diferentes condiciones climatológicas para que sigas queriendo salir al aire libre incluso cuando parezca que el tiempo no acompaña.