Nuestra toma de conciencia
En Patagonia nos ha costado mucho encontrar las palabras adecuadas para responder a los asesinatos de Ahmaud Arbery, Breonna Taylor, George Floyd, Tony McDade, Dijon Kizzee y a la ola de represión global sobre ciertas comunidades por su color de piel o etnia. También para expresar nuestro apoyo al movimiento de justicia racial que recorre el mundo. Lo poco que hemos expresado al respecto no bastó para comprender el sufrimiento de nuestros compañeros y colaboradores de color de la comunidad de actividades al aire libre. El movimiento Black Lives Matter nos ha obligado a darnos verdaderamente cuenta de la profunda injusticia racial que nos rodea y ha puesto en evidencia nuestra complicidad. Somos una empresa de actividades al aire libre, pero no hemos sido capaces de comprender y afrontar los desafíos y obstáculos a los que se enfrentan las personas de color y las comunidades marginadas, y que han propiciado su exclusión de los espacios naturales. Estos meses han dejado al descubierto todo el trabajo que aún tenemos que hacer para vivir de acuerdo a nuestros valores como empresa activista. No hemos estado a la altura. Nos duele en el corazón, pero sabemos que nuestro dolor no es nada comparado al de nuestros compañeros que se identifican como negros o al de la gente de color que ha sufrido de verdad. Sentimos el daño causado.
Si queremos dar un paso al frente, debemos enfrentarnos a la falta de avances de Patagonia en estas cuestiones y asumir la responsabilidad de nuestros errores. Antes que nada, debemos escuchar y apoyar a nuestros compañeros de color y dedicar de verdad nuestros esfuerzos a convertirnos en una empresa más inclusiva e igualitaria. Haremos que se escuche más la voz de los verdaderos líderes en justicia e igualdad dentro del movimiento medioambiental y de las comunidades de actividades en la naturaleza.
Este trabajo es urgente y para toda la vida, nunca lo daremos por concluido. Dedicaremos de nuevo tiempo y recursos a esta parte esencial de nuestra misión. Nos alegra que nos hayan abierto los ojos. Hemos comenzado a sentar las bases de nuestro trabajo escuchando con mayor detenimiento a nuestros compañeros de color para aprender de sus experiencias y conocimientos. Internamente, hemos empezado a aprender a crear una visión común de lo que significa ser una empresa antirracista. Y estamos actualizando nuestras políticas para que reflejen de manera más explícita el principio de igualdad.
Hablar es muy fácil. En los próximos meses, compartiremos nuestros progresos para que se nos puedan exigir responsabilidades. Trabajamos para salvar nuestro planeta, pero no es algo que podamos hacer solos. Debemos centrar nuestras miradas en aquellos que más sufren la crisis ambiental y seguir su ejemplo. Estamos aquí para construir un mundo más justo.