Nuestros programas de impacto ambiental
Por qué
Según datos del World Resources Institute, la industria textil representa aproximadamente el 2% de las emisiones globales anuales de gases de efecto invernadero. La limpieza y eliminación de prendas (a menudo en vertederos) solo aumenta este impacto, que crece a medida que compramos más y más cosas, además de empeorar la crisis climática.
Situación actual
Llevamos años trabajando en nuestro propio negocio y en toda nuestra cadena de suministro para reducir nuestra huella ambiental. Pero aún no es suficiente.
Estamos dando pasos para lograr que nuestras tiendas, oficinas y centros de distribución globales, tanto propios como gestionados, funcionen con energía 100% renovable. Para reducir la huella del transporte de nuestros productos, que representa cerca del 10% de nuestras emisiones anuales totales, estamos aumentando el envío directo desde las fábricas a los centros de distribución internacionales, lo que minimiza los envíos aéreos que recibimos y reduce las opciones de envío en dos días para nuestros clientes. En 2018, también abrimos nuestro Centro de Distribución de la Costa Este en Pensilvania, lo que nos permite llegar al 95% de EE. UU. en tres días sin recurrir al transporte aéreo.
Para avanzar en la descarbonización de nuestras emisiones de transporte, Patagonia se unió a la Zero Emission Maritime Buyers Alliance (ZEMBA) junto con otras empresas para comprar al por mayor combustible marítimo de cero emisiones. Estas soluciones de envío con electrocombustible de cero emisiones superan las exigencias de las normativas actuales, pero estamos dispuestos a pagar por las reducciones de emisiones más altas disponibles en el mercado con el fin de alcanzar nuestros objetivos climáticos. En 2024, Patagonia comprometió una parte de su volumen de envío marítimo a la propuesta inaugural de ZEMBA para transporte marítimo sin emisiones y comprará los créditos ambientales asociados en 2025 y 2026.
Pero el verdadero desafío en nuestra huella ambiental proviene de la fabricación de materiales, que representa cerca del 99% de nuestras emisiones anuales. Nos responsabilizamos de todo ello y estamos trabajando con nuestros socios y proveedores para conservar agua, eliminar toxinas y reducir emisiones siempre que sea posible.
En 1996, empezamos a utilizar solo algodón orgánico en todos nuestros productos hechos con algodón virgen y actualmente seguimos aumentando el uso de materiales preferentes. Con «materiales preferentes», nos referimos a materias primas como el algodón Regenerative Organic Certified™ o el poliéster reciclado, que tienen un menor impacto negativo y/o beneficios aumentados para el medioambiente, los animales y/o las personas, en comparación con sus equivalentes convencionales. Los materiales preferentes, incluidos los materiales reciclados, constituyen el 80 % de nuestra colección, por peso, y se usan en el 99 % de nuestros productos.
A lo largo de los años, hemos cofundado o nos hemos unido a numerosas coaliciones progresistas para cambiar la industria, incluidas Fair Labor Association®, Cascale (anteriormente Sustainable Apparel Coalition) y B Lab. Gracias a estos esfuerzos colectivos, hemos mejorado la vida y los lugares de trabajo de personas de todo el mundo, usado datos para identificar los retos más urgentes de la industria y garantizado que estamos equilibrando las necesidades de nuestro negocio con las de la sociedad.
Nuestros clientes también desempeñan un papel importante. Les estamos animando a cuidar lo que ya está en su armario (con el menor consumo energético posible) y recordándoles que cuidar la ropa que ya tienen es una de las mejores cosas que pueden hacer por el planeta. Puedes obtener más información aquí.
Próximos pasos
Como empresa, nunca nos ha gustado hablar de lo que vamos a hacer, sino de lo que ya hemos hecho. Sin embargo, con nuestros objetivos climáticos hemos hecho una excepción, porque queremos que todo el mundo nos exija responsabilidades. Estos son tres grandes hitos en los que estamos trabajando:
- En la medida de lo posible, eliminaremos el material virgen derivado del petróleo en nuestros productos y, en su lugar, utilizaremos materiales preferentes.
Los materiales preferentes, según nuestros socios de Textile Exchange, son fibras o materias primas que tienen un menor impacto y un mayor beneficio para el clima, la naturaleza y las personas, en comparación con sus equivalentes convencionales, gracias a un enfoque integral de la transformación de los sistemas de producción. En 2018, cuando menos de la mitad de nuestros materiales eran de origen preferente, queríamos llegar al 100 % para 2025. Según nuestros datos más recientes del año fiscal 2025, el 84 % de nuestros tejidos y ribetes están hechos de materiales preferentes, la mayoría de los cuales cuentan con certificaciones de terceros.
Aunque nuestro objetivo es eliminar las fibras derivadas del petróleo virgen, aún no lo hemos alcanzado, pero hemos avanzado mucho en este sentido y ahora nos concentramos en encontrar mejores alternativas para la fase final: los revestimientos, ribetes, plásticos duros y metales que se usan en componentes como las hebillas y las cremalleras. En determinados productos, seguiremos empleando materiales vírgenes en pequeñas cantidades porque aún no existe un material preferente que pueda cumplir nuestros rigorosos estándares de durabilidad y rendimiento. Ese es nuestro reto: encontrar alternativas preferentes que cumplan con nuestros estándares rigurosos de rendimiento y durabilidad. - En 2026, nuestro embalaje será 100 % reciclado o fácil de reciclar.
En 2026, nuestro embalaje será 100 % reciclado, contará con certificación FSC® o de la Sustainable Forestry Initiative (SFI) y será fácil de reciclar. Y vamos por buen camino. Nos hemos sumado a la iniciativa Pack4Good de Canopy para asegurarnos de que el papel que empleamos no provenga de bosques antiguos ni amenazados. Para reducir la huella ambiental de nuestros embalajes y etiquetas, hemos eliminado el plástico y utilizamos tecnología de código QR y tinta de algas. - Para 2040, habremos logrado cero emisiones netas* en todas las áreas de nuestra empresa.
Con el fin de reducir nuestra huella y cumplir con el objetivo global de 1,5°C, lo principal que estamos haciendo es fabricar productos con menor impacto. Como nuestra chaqueta Nano Puff®, para la que en 2020 empezamos a usar aislamiento de poliéster 100% reciclado postconsumo, lo que redujo las emisiones de carbono casi a la mitad según un análisis interno del ciclo de vida. También procuramos reducir las emisiones donde se producen: en nuestra cadena de suministro. Estamos financiando auditorías energéticas y de carbono que darán lugar a importantes proyectos de reducción del impacto en las instalaciones de nuestros principales proveedores. Cuando hayamos reducido un producto y su cadena de suministro a las emisiones más bajas posibles, invertiremos en soluciones climáticas para alcanzar las cero emisiones netas. Pero eso no basta, y lo sabemos. La prioridad no es compensar las emisiones, sino eliminarlas.
¿Quieres saber más sobre nuestros objetivos de reducción de la huella ambiental? Haz clic aquí.
* Para todas esas personas apasionadas del clima: Nos hemos comprometido a alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en toda la cadena de valor para el año 2040, lo que significa que reduciremos nuestras emisiones absolutas de Alcance 1, 2 y 3 en un 90%. Nuestro objetivo de reducción de emisiones para alcanzar la neutralidad fue validado por la Science-Based Targets en 2023. Los diferentes orígenes de nuestras emisiones se dividen en tres categorías: El Alcance 1 hace referencia a las emisiones de gases de efecto invernadero que proceden de orígenes que Patagonia controla directamente, como las emisiones de vehículos y la combustión de combustible en las instalaciones. El Alcance 2 hace referencia a las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero causadas por la electricidad, el calor o el vapor comprados para nuestra sede, tiendas minoristas y otras instalaciones propias y gestionadas. El Alcance 3 abarca otras emisiones indirectas, incluidas las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la fabricación y el transporte de materiales y productos terminados que forman parte de nuestros productos.